
Sauce
Llorón
El Sauce Llorón es una escultura icónica que nació como parte del sueño del entonces director de la Corporación Autónoma Regional (CAR), de transformar el Río Bogotá y sus alrededores en el parque lineal más grande de Sudamérica, con 6 millones de metros cuadrados de áreas verdes distribuidas entre 46 municipios. Este proyecto buscaba generar sentido de pertenencia, construir una relación simbólica, respetuosa con el río y cambiar las conductas contaminantes de las comunidades vecinas.
Categoría: Escultura monumental con técnica de reciclaje y conciencia ambiental y social.
Materiales: Chatarra reciclada y convertida en barras de acero procesadas y llaves reutilizadas.
Tiempo de ejecución: 5 meses, desde la creación hasta su entrega final.
Proceso de creación
Hojas con historia
Más de 40 municipios se unieron para recolectar 80 toneladas de chatarra y 100,000 llaves. Un acto colectivo que dio vida a la escultura y fortaleció el vínculo entre las comunidades y el río.
Transformación
del material
La chatarra fue procesada por la siderúrgica DIACO y convertida en acero reutilizable. Con él se construyó el tronco, las ramas y las hojas, hechas con las llaves donadas.
Diseño
simbólico
Inspirada en el Sauce Llorón, la escultura se inclina en reverencia hacia el río. Sus formas expresan respeto, memoria y conexión con la naturaleza.
Impacto
y legado
Hoy es un símbolo de sostenibilidad y arte comunitario. Representa cómo el reciclaje y la unión transforman espacios y crean conciencia colectiva.
Las raíces
Fuerza que nace del fuego
Fueron elaboradas a partir de varilla corrugada de 1". Cada una fue cortada, calentada y forjada manualmente para darles forma orgánica, simulando el crecimiento natural del árbol.
Este proceso artesanal, realizado con calor y precisión, permite que las raíces se expandan visualmente sobre el terreno, anclando simbólicamente la escultura a la tierra que representa. Una base sólida que expresa fuerza, permanencia y conexión con el entorno


El tronco
Memoria y crecimiento
El corazón del Sauce Llorón nace de un tubo de acero de 22 pulgadas, recubierto con varilla corrugada de ¾", cuidadosamente soldada para formar una textura similar a la corteza.
Se incorporaron detalles artesanales como nudos y ramas caídas, evocando el paso del tiempo y los ciclos naturales de un árbol real. Este diseño no solo aporta realismo, sino que narra una historia de vida, caída y resistencia. Cada marca, cada rama ausente, habla de un árbol que sigue creciendo.




Ramas y hojas
La memoria
del río
Las ramas del Sauce Llorón fueron elaboradas a partir de varillas de acero de diferentes calibres (⅝", ½", ⅜", ¾" y ¼"), cada una cortada, forjada y soldada a mano para lograr formas orgánicas y fluidas.
En sus extremos, aros de alambrón actúan como grandes llaveros que sostienen miles de llaves recolectadas por la comunidad. Estas llaves se transforman en hojas, creando una copa metálica que evoca movimiento, vida y memoria. Cada hoja simboliza una historia, una participación, una puerta abierta hacia la conciencia ambiental.
Ubicación
Puente de Guadua
Calle 80 sentido sur, Bogotá - Colombia

Descripción del árbol
80 toneladas
Chatarra transformada
Más de 80 toneladas de metal recuperado fueron procesadas y convertidas en varilla para dar forma al Sauce Llorón.
8 metros de altura
Presencia monumental
El Sauce Llorón se eleva con fuerza y elegancia, inclinando sus ramas en reverencia al río que acompaña.
100,000 llaves
Hojas con historia
Cada llave fue donada por ciudadanos como símbolo de apertura, unión y compromiso con el Río Bogotá.
300,000 aros
Conexiones que vibran
Pequeños aros metálicos sostienen las hojas del árbol, creando un follaje vibrante que respira con el viento.